Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones espirituales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones espirituales. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de agosto de 2016

«El que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado» (Lc 14,1.7-14)

Bendito sea el Señor nuestro Dios y Salvador Jesucristo, bendita sea la Purísima Madre de Dios y Madre Nuestra.

La alegría de ser cristiano, siempre con la mirada puesta en el Señor nuestro Dios, por eso no podemos desprendernos de la Sagrada Biblia, aprendemos a ser humildes. Cuando no somos fieles a Cristo, somos sometidos por el demonio a cualquier engaño, porque nos falta el remedio de la oración. Aceptemos las correcciones del Señor en nosotros y de la Santa Madre Iglesia Católica, y de nuestros pastores, que son fieles al Señor.


domingo, 21 de agosto de 2016

viernes, 19 de agosto de 2016

San Juan Eudes.

Gloria y alabanza a la Santísima Trinidad.
Bendita sea por siempre la Santísima Madre de Dios y Madre Nuestra.


Viernes, 19 de agosto de 2016

Vamos avanzando en este mes de agosto, siempre en la presencia de Dios. Los que acabaron el primer turno de vacaciones, por el mes de julio, a estas horas, se habrán habituados a la normalidad de su trabajo. También los de este segundo turno. Cuando una persona disfruta de todo un mes de descanso laboral, al llegar ya el momento, se sienten como vacíos, muy desganados, sin gana de trabajar, el problema principal, que lo que parecía descansar el cuerpo, termina más cansado, el verano, la playa, las piscinas, que agotan al ser humano, y todo cuando no tienen relación con Dios, ni oran, ni se acercan a las iglesias para visitar al Santísimo. Sino que quieren pasarlo lo mejor posible. Pero los que están lejos del Señor, no pueden pasarlo bien, pues el pecado aplasta, agota al ser humano, deja un vacío inmenso en el alma.

Los cristianos por el contrario, quieren vivir la fe, y aunque tengan vacaciones, se entregan al Señor, puede vivir más intensamente la fe. A diario va a las iglesia, necesita la fuerza de Cristo que en la Eucaristía, la Santa Misa, el sacramento de la penitencia, puede conseguir.

No son los mismos, para los que tienen fe que para los que no tienen, cuando le llegan su momento de descanso, vacaciones. Los cristianos fervientes salen ganando porque no pierden de vista al Señor. Pero aquellos que no tienen a Cristo, el demonio no les pierde de vista, y así los maneja para la conducta permanente con el pecado y la corrupción.


El diablo, por el contrario, cuando ve un devoto de María Santísima, no quiere saber nada de esa alma devota. El alma devota no debe descuidar su relación con Dios, con la Santísima Madre de Dios, la Sagrada Biblia que llega a ser un escudo protector contra los espíritus malignos. Porque es la Palabra de Dios, que si la ponemos en práctica, Dios nuestro amado Padre nos defiende.

Bien, mis queridos hermanos y hermanas, hoy, 19 de agosto es San Juan Eudes. Ya de niño tenía deseos de ser santo, y complació al Señor. Desgraciadamente en nuestros tiempos, no se animan a los niños a la santidad, sino al deporte, a los juegos, ya no hay amor a Dios, y se precipitan hacia su condenación eterna. La educación a los niños en la fe de la Iglesia Católica, en el temor de Dios, para evitar el pecado, es lo que debe promoverse.


Si nosotros, que sabemos que Jesucristo es nuestro Redentor y Salvador, debemos estar atentos. Cuántas veces no procuramos vivir para el Señor, nuestro enemigo el tentador, nos va arrastrando hacia una vida de mal en peor.

En el pasado, la formación del clero era con mucha relación a lo espiritual, a una formación santa y piadosa. En nuestros tiempos, la formación del clero, ya lo vemos, como algunos, completamente vacíos de todo Espíritu de Dios, se dedican a los juegos, a las selecciones de fútbol o las Olimpiadas, no los educan para el Señor, para la santidad. Por eso se ve tantos monasterios en ruinas, iglesias desacralizadas, profanaciones, y tantas cosas por las que tales formaciones mundanas, no espirituales, el alma termina lejos de Dios, y no lo sabe hasta que es demasiado tarde y no puede remediarlo. Y no lo sabe porque ha querido endurecer su corazón. Y porque teniendo la luz delante de sí, la rechaza para permanecer en las oscuridades del mundo.


San Juan Eudes.

Gloria y alabanza a la Santísima Trinidad.
Bendita sea por siempre la Santísima Madre de Dios y Madre Nuestra.


Viernes, 19 de agosto de 2016

Vamos avanzando en este mes de agosto, siempre en la presencia de Dios. Los que acabaron el primer turno de vacaciones, por el mes de julio, a estas horas, se habrán habituados a la normalidad de su trabajo. También los de este segundo turno. Cuando una persona disfruta de todo un mes de descanso laboral, al llegar ya el momento, se sienten como vacíos, muy desganados, sin gana de trabajar, el problema principal, que lo que parecía descansar el cuerpo, termina más cansado, el verano, la playa, las piscinas, que agotan al ser humano, y todo cuando no tienen relación con Dios, ni oran, ni se acercan a las iglesias para visitar al Santísimo. Sino que quieren pasarlo lo mejor posible. Pero los que están lejos del Señor, no pueden pasarlo bien, pues el pecado aplasta, agota al ser humano, deja un vacío inmenso en el alma.

Los cristianos por el contrario, quieren vivir la fe, y aunque tengan vacaciones, se entregan al Señor, puede vivir más intensamente la fe. A diario va a las iglesia, necesita la fuerza de Cristo que en la Eucaristía, la Santa Misa, el sacramento de la penitencia, puede conseguir.

No son los mismos, para los que tienen fe que para los que no tienen, cuando le llegan su momento de descanso, vacaciones. Los cristianos fervientes salen ganando porque no pierden de vista al Señor. Pero aquellos que no tienen a Cristo, el demonio no les pierde de vista, y así los maneja para la conducta permanente con el pecado y la corrupción.


El diablo, por el contrario, cuando ve un devoto de María Santísima, no quiere saber nada de esa alma devota. El alma devota no debe descuidar su relación con Dios, con la Santísima Madre de Dios, la Sagrada Biblia que llega a ser un escudo protector contra los espíritus malignos. Porque es la Palabra de Dios, que si la ponemos en práctica, Dios nuestro amado Padre nos defiende.

Bien, mis queridos hermanos y hermanas, hoy, 19 de agosto es San Juan Eudes. Ya de niño tenía deseos de ser santo, y complació al Señor. Desgraciadamente en nuestros tiempos, no se animan a los niños a la santidad, sino al deporte, a los juegos, ya no hay amor a Dios, y se precipitan hacia su condenación eterna. La educación a los niños en la fe de la Iglesia Católica, en el temor de Dios, para evitar el pecado, es lo que debe promoverse.


Si nosotros, que sabemos que Jesucristo es nuestro Redentor y Salvador, debemos estar atentos. Cuántas veces no procuramos vivir para el Señor, nuestro enemigo el tentador, nos va arrastrando hacia una vida de mal en peor.

En el pasado, la formación del clero era con mucha relación a lo espiritual, a una formación santa y piadosa. En nuestros tiempos, la formación del clero, ya lo vemos, como algunos, completamente vacíos de todo Espíritu de Dios, se dedican a los juegos, a las selecciones de fútbol o las Olimpiadas, no los educan para el Señor, para la santidad. Por eso se ve tantos monasterios en ruinas, iglesias desacralizadas, profanaciones, y tantas cosas por las que tales formaciones mundanas, no espirituales, el alma termina lejos de Dios, y no lo sabe hasta que es demasiado tarde y no puede remediarlo. Y no lo sabe porque ha querido endurecer su corazón. Y porque teniendo la luz delante de sí, la rechaza para permanecer en las oscuridades del mundo.


domingo, 3 de abril de 2016

«Domingo in Albis» sobre la Misericordia. Reflexiones espirituales

Doy gracias a Dios, porque en esta Domingo de la Misericordia, II Domingo de Pascua, se ha tenido muy presente la Misericordia de Nuestro Señor Jesucristo. En otras parroquias podríamos oír que a veces se habla de misericordia, pero en la práctica, es un olvido, incluso un rechazo de la esta solemnidad.


Tenemos que dar gracias a Dios, porque este don de Dios, que el Papa Francisco, sobre el jubileo de la Misericordia, todo este año, y debemos alimentar nuestro espíritu haciendo que la misericordia de Dios entre en nosotros, para que, a su vez, la pongamos en práctica con el prójimo. Pero la misericordia no puede separarse de la Justicia de Dios. El cristiano como hijo de la Iglesia Católica, comprenderá mucho mejor el sentido de la misericordia de Dios, cuando también practique la justicia. La Justicia según Dios no es nada malo, nos ayuda a ver las cosas más clara.

Esta misma mañana, tomé esta foto. Había otra imagen, como un poster, lo habían colocado, cerca del altar.

domingo, 27 de marzo de 2016

Cristo venció al demonio, el pecado y la muerte / reflexiones espirituales

¡Cristo ha resucitado! ¡Aleluya! ¡Aleluya!

Feliz Pascua de resurrección a todos

Mis buenos hermanos y hermanas, qué alegría saber que la muerte ha sido vencida, cuando estamos con Cristo, pues nos había sacado de la muerte a la vida. Y comenzó desde que nos ofreció ese regalo, el sacramento del bautismo.

Cuántas veces hemos tropezado en el pecado, cuántas veces nos hemos lanzado a tales pecados y vicios. Pero el Señor nos ha abierto los ojos, nos ha dado la capacidad de comprender, nos ha dado en don de la fe, nos presenta que tenemos la necesidad de perseverar. Y sin oración siempre iremos cayendo. Nuestra vida de oración debe perfeccionarse día a día, porque el Señor nos ama.


Atención a las promesas bautismales, pues hay un gran número de cristianos que prometen lo que luego no quieren cumplir. Estas promesas las damos a Dios, pero si no las cumplimos claramente se miente a Dios. Totalmente cierto, y en el Reino de los cielos no existe morada para los mentirosos. Estos pertenecen al demonio, al padre de la mentira, que es mentiroso y perverso, por rebelarse contra Dios.

La muerte fue vencida, y si verdaderamente nosotros estamos con Cristo, el Señor nos librará de la muerte, porque es todo poderoso y no hay nada imposible para Él.

Cuando tú, querido hermano vences en la tentación, sabes bien que no es porque tengas poder, sino porque te refugias en Cristo Jesús, en nuestro Dios, que acudes inmediatamente a la Madre de Dios para que te ayude, entonces el enemigo no puede con los Sagrados Corazones de Jesús y María. Nosotros cuando vivimos íntegramente lo que el Señor nos pide dentro de nuestra vocación, las tentaciones no nos derribarán, porque estamos edificados en la Roca. Pero el alma cristiana que no edifica su vida en Cristo, sino sobre la arena, sobre sí mismo, sobre una comunidad de la que el Señor no está. Nada puede hacer, se desespera, y cuántos fracasos por estar lejos de Cristo.



Esta hermosa enseñanza de San Juan Pablo II, nos exhorta en reavivar nuestra devoción a la Santísima Madre de Dios.

La Sagrada Familia no tenía propiedades en este mundo, como Jesucristo, María y José estaban plenamente dedicados a la voluntad de Dios, a complacer al Altísimo. También nosotros debemos hacerlo.

Debemos fiarnos de Jesucristo, sólo Él nos puede ayudar en vencer todas nuestras debilidades.

La alegría de Cristo es espiritual, no necesitamos que el mundo nos de lecciones de cómo debemos vivir la fe, porque no tiene fe, no se dedica a la fe de la Iglesia Católica.

Está claro que cuando más nos dediquemos a las cosas terrenales, no vamos aspirando a las cosas del cielo, que es lo que justamente nos enseña San Pablo: «Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra» (Col 3, 1-2). Y en esto debemos profundizar lo que tantas veces prometemos al Señor, y claro, nuestro corazón debe estar bien pronto para el Señor.

sábado, 26 de marzo de 2016

Sábado Santo, Vigilia Pascual y reflexiones espirituales


Bendito sea el Señor nuestro Dios.
Es posible que lo que escriba pueda incomodar a más de uno, pero si lo que pretendemos es santificarnos, necesitamos liberarnos de las esclavitudes del mundo y del propio yo, para que sea Cristo quien viva en nosotros. Lejos de nosotros debemos servirnos de Cristo para nuestro egoísmo.

Edificante reflexión de Benedicto XVI, la cruz de Cristo nos libera de la muerte, nos abre a la Vida eterna. Hay quienes dicen, que Cristo fracasó, precisamente porque murió en la cruz, nunca lo entendí así, esa mentira: “El fracaso de Cristo al morir”, estas son mentiras que el demonio pone en la mente de quienes no han comprendido el misterio de la cruz. Desde la primera vez que leí el Evangelio, iba comprendiendo las victorias de Cristo desde que vino al mundo, pero también todo lo que padeció, porque eran mucho los que no querían volver su corazón a Dios, ellos, cuando el cristiano se deja dominar por la tibieza, a cada paso fracasa, por no abrir su corazón a Cristo Jesús.
“Cristo ha fracasado” escuchaba yo hace años en mi pueblo, y esto me indignaba, porque se estaba mintiendo a los feligreses. En las homilías no se deben mentir, no se debe proclamar falsedades de ninguna forma. Pero se hace en uno o en otro punto. Y la situación se agrava por momento, el espíritu modernista, de quienes sean… que se han protestantizado, que han perdido todo respeto por Cristo por complacer al mundo y al relativismo. Un sacerdote católico con espíritu protestante no llega a descubrir su mal, y muchos cristianos se protestantiza siguiendo esos ejemplos. Pero no todos los sacerdotes se han dejado dominar por el error, sino todo lo contrario, hay sacerdotes que son como otros Cristo, que le estamos viendo, pues saben expresarse conforme al Espíritu Santo, como lo hacía el Santo Cura de Ars, San Pio da Pietrelcina y otros, diciendo no, cuando hay que decir no, o sí, cuando se debe decir sí. Los cristianos protestantizados van de fracaso en fracaso.
Pero volvamos al Evangelio, si tenemos el corazón bien dispuesto, Jesucristo nos explica con claridad, es decir, cuando hemos vencido a nuestro hombre viejo, cuando hemos superado una vita embotada y vacía, comprendemos claramente las enseñanzas de Cristo, y no las torcemos para nuestra perdición. No queremos manipular la Palabra de Dios según nuestra medida, porque nos precipitaríamos a los más terribles tormentos del infierno por toda la eternidad. Perdido el sentido grave del pecado, se ofende mucho al Señor.

Las enseñanzas del gran Papa Benedicto XVI, que muchos reconocen con verdad, que está en la línea de los doctores de la Iglesia, además, en la actualidad es alma de verdadera y profunda oración. Debemos orar por él, siguen siendo de gran ayuda para todos los hijos e hijas de Dios, los pertenecientes por el Sacramento del Bautismo: hijos de la Iglesia Católica, hermanos y hermanas nuestros. Todos somos de Dios, únicamente en Cristo Jesús, en la perseverancia de la Voluntad de Dios.
Hay católicos que se rebelan contra Cristo, estos no están en comunión con la Iglesia Católica, no dan muestras de querer ser hermanos nuestros, y conforme a Cristo no lo son.
Muramos a nuestro yo, a nuestro hombre viejo, para comprender la belleza de una vida conforme a la que Cristo nos ha enseñado. Decir sí a Dios, es decir no a nuestros miserables caprichos. Los caprichos no son caminos de vida, sino de amargura y destrucción. La vida del mundo es camino de muerte eterna. Pero Cristo ha venido a salvarnos, debemos tener siempre presente a Cristo que nos ama.
Meditemos, insisto en ello, no perdamos detalles en esta enseñanza de Cristo, si somos de Cristo, ya no hacemos las cosas ocurrentes, “lo que nos dé la gana”, que sería buscar nuestra perdición. Si Cristo nos manda lo que tenemos que hacer, y lo sabemos cuándo leemos el Nuevo Testamento repetidas veces, siempre. Pertenecer a Cristo es haber triunfado sobre el hombre viejo, triunfo sobre la mundanidad; triunfo sobre la renuncia de los eventos paganos, deportes, bailes, disfraces, diversiones profanas, etc. Si queremos que Dios nos reconozca en la imagen de su Hijo Jesús, no podemos permitirnos una vida de soñadores, pues el demonio se aprovecha mucho de ellos. Nosotros necesitamos vivir la realidad, bien despiertos en la espera del Señor, que, con la cruz, podemos alcanzar la Vida eterna

San Pablo tuvo la experiencia personal con Cristo, pero amaba también a sus hermanos. Amor que lo había alcanzado en Cristo. Pues antes de conocer a Cristo, no veía con buenos ojos a los cristianos. Pero desde Cristo se le mostró. También a nosotros se nos muestra Cristo, si nos acordamos por el sacramento del Bautismo que hemos sido liberado de la muerte del pecado, de las tinieblas del mundo a la luz de Cristo. La influencia del mundo, debemos suplicar al Señor noche y día que nos libere de él, para que tengamos verdadera vida, y perseveremos en el amor de Dios.

sábado, 30 de enero de 2016

Decir la verdad en todo tiempo, en cualquier ambiente...


A gloria y alabanza del Altísimo, todo honor, toda gloria a la Santísima Trinidad. Bendita sea por siempre la Llena de Gracia

Que la paz, la alegría del Señor siempre sea con todos nosotros, hermanos y hermanas.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Ser constante en la oración

 
Honor y gloria a la Santísima Trinidad. Bendita sea por siempre la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.

jueves, 1 de octubre de 2015

Dios nos enseña a orar

Gloria y alabanza a la Santísima Trinidad. bendita y alabada sea por siempre la Santísima Virgen María Madre de Dios.
La oración es el mejor medio para toda la vida del cristiano. Yo tengo bastantes libros, me gusta leer de la doctrina de los Santos Padres, pero siempre encuentro que es mucho más agradable la vida de oración, porque tratamos directamente con Dios, y con Dios ya lo tenemos todos. Estar en una vida retirada del mundo, en una humilde ermita, no necesito demasiados libros, excepto la Sagrada Escritura, el Santo Rosario, la Misa diaria, supera a la Biblioteca cristiana.

sábado, 19 de septiembre de 2015

El pecado es un inmenso mal.

Gloria y alabanza a Dios nuestro Padre Celestial, honremos piadosamente a la Santísima Trinidad, alabemos todos los días, orando con humildad de corazón a la Santísima Virgen María, Madre de Dios, que siempre nos ayuda cuando la invocamos con fe.

sábado, 12 de septiembre de 2015

miércoles, 2 de septiembre de 2015

jueves, 11 de junio de 2015

Confiemos siempre en la Iglesia Católica, rezar por el Sucesor de Pedro

Gloria y alabanza a la Santísima Trinidad.

Bendita sea por siempre la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.

Hoy seré breve.

jueves, 28 de mayo de 2015

En la misión de dar la esperanza que salvará a los hombres

Al comienzo de cada día, abrimos nuestro corazón al Señor, para darle gracia, y suplicarle que nos ayude, y acudimos piadosamente a la Madre de Dios.
Muchas personas no creen en Dios, y pasan en este mundo en vano, y lo mismo le sucede a tantos otros cristianos, por una parte dicen creer en Dios, pero seguidamente viven como si no creyeran, sus obras les delatan que se encamina hacia la eternidad de los que no quieren creer.
 
 
Pues sí, hermanos, Dios existe y nos ama, se preocupa mucho de nosotros, quiere nuestra felicidad, y es cuando comprendemos esta realidad cuando nos limpiamos interiormente.
 
Uno de los problemas de no querer creer en la existencia de quien Existe, es que está dominado por sus propios vicios y pecados, incluso el lenguaje del pecado, son las palabras altisonantes, por lo que se aprovecha nuestro enemigo infernal, para tenerle bien sujeto. Quien habla mal, inmoralidades, obscenidades, palabras de doble sentido, chistes contra la fe católica, se hace lengua del demonio, y en esta actitud, su vida es un ir de mal en peor.
 
Creer en Dios nos hace más personas, más humano, quien no cree en Dios comete infinidad de desvaríos, viven en la mentiras, si son profesores, cuentan mentiras, y los alumnos tienen que creer esas mentiras como si fueran verdades, se embrutecen, se deshumanizan. Quien no cree en Dios se vuelve cruel e hipócrita con el prójimo, por ejemplo, los maltratadores, los blasfemos, etc.

Muchos de los que han dejado de creer, recibieron el sacramento del bautismo, y posiblemente la Sagrada Comunión, pero el abandono de la oración, de los sacramentos, cayendo en la mas espantosa tibieza, se adentraron más en la oscuridad de sus tinieblas; vicios y pecados, renunciaron a Cristo por satisfacer sus propias iniquidades.
 
El ateísmo no tiene ninguna cosa buena, todo es inmundo y abominable, en el ateísmo se practica toda clase de libertinaje, pactar con la mundanidad, disfrutar del pecado del mundo, muchos cristianos desgraciadamente hacen eso. Si se tomaran la vida del Evangelio como se toma su entrega al mundo, dejarían de ser mundano, y se convertirían a Cristo y amarían a la Iglesia Católica. Muchos lo han conseguido gracias a que se dejaron guiar por el Espíritu Santo de Dios. Y entre ellos: ateos, sectarios, dejaron de serlo al encontrar el verdadero camino de la felicidad, que nada tiene que ver con la mundanidad.
 
Bueno, hermanos, bastante paciencia tenéis al leer mis pobres palabras. Pero ahora, escuchemos al Arzobispo de Madrid.

Dios es amor, y creer en Dios tiene toda clase de beneficios, no existe nada malo creer en la Verdad. No mi verdad, sino la de Dios, no la verdad de aquel, sino la de la Santísima Trinidad y que se manifiesta en la Iglesia Católica. Quien no cree en la Iglesia Católica como medio de salvación eterna no puede creer en Dios, ese tal se engaña así mismo.
 
Se engañan así mismo, no solamente los ateos, también los que se inclinan por las costumbres ateas, cristianos de corazón pagano, pero vacíos de Dios, cuando en fechas de Semana Santa, Navidad, y otras celebraciones religiosas, prefieren huir de los momentos de piedad, momentos religiosos, y por las carreteras se dirigen hacia otros lugares, nunca llegan a la playa los que no se esperaban morir repentinamente por las carreteras.
 
La causa es que no quieren creer a Dios, pues todo el mundo tiene la posibilidad de creer, si quiere obrar el bien, pero los obradores de iniquidad son ciegos incurables. El ateo carece de verdadera inteligencia.


El Señor nuestro Dios siempre te bendiga, hermano, hermana, y a vuestros seres queridos y amistades. Y María Santísima que es Madre de Dios, siempre nos proteja a todos de las incomodidades del tentador.

sábado, 16 de mayo de 2015

San Lucas 10, 13-16, (reflexión espiritual)

Es importante que nuestros pastores prediquen la penitencia, es de suma urgencia, porque para alcanzar la misericordia de Dios, no sería posible, si no hiciéramos penitencia y oración. No sería posible nuestra salvación si estamos inclinados a la idolatría de este mundo. Pues la misericordia no puede llegar a quien se cierre a la obediencia de Dios y al arrepentimiento, la perseverancia.
 
La Misericordia de Dios no tiene límites, pero somos nosotros que peligrosamente ponemos límites a la acción de Dios.
 
No se predica la penitencia, es preferible, según ellos, buscar un camino mejor que el que enseña Jesucristo para la salvación de las almas. Los juegos, entretenimientos y diversiones, ya tiene el visto bueno por los hijos de este mundo. Se han olvidado de Cristo.
 

viernes, 17 de abril de 2015

«Himno a la caridad: 1Co 12,31—13,13» La caridad es la bienaventuranza, camino de salvación.

La caridad es una identidad del verdadero evangelizador, sin caridad, el alma habla de Dios, pero se jacta en sí mismo, hasta apartarse de la Iglesia Católica. La Caridad nos identifica con Cristo Jesús, la caridad nos perfecciona en el amor de Dios, purificándonos de la mundanidad.

martes, 7 de abril de 2015

« Hay cófrades ateos y parte de culpa la tenemos los curas», constata un sacerdote nuevo en Málaga

En las procesiones de Semana Santa, entre los cófrades, algunos tienen sentimientos limpios y puros. Y algún año, vi que había cófrades que discutían uno contra el otro, y esto no está bien, me parece que llevaba el paso del Nazareno, yo entraba en la iglesia, pero ellos salían, y en la puerta, que se habían detenido. El enemigo infernal, el demonio, puso cizaña en alguno de ellos.
 
Otro cófrade, es una pena que haya perdido la fe. Pues no es suficiente ser cófrade en la Semana Santa para llevar los pasos, se ha de vivir con auténtica fe religiosa, oración, humildad. Porque ser cófrade para presumir no está bien, como tal que ha abandonado los sacramentos. Pero esto no es culpa de las procesiones, ya que hay otros muchos enamorados de Jesús nuestro Señor, que se dedica precisamente a santificarse y ayudar a otros para encontrarse con Cristo. Por lo que no se trata de unos días de descanso, sino que la Semana Santa todo cristiano que lo sea de verdad, se ha de identificar con Cristo. Y esto es una responsabilidad para cada momento de la vida, hasta dejar este mundo presente para entrar en la eternidad.
 
Muchas personas que a velocidad vertiginosa, se olvida del tiempo de Cuaresma y de la Semana Santa, diciéndose que son cristianos, huyen de los ambientes de fe, no los agrada, van a las playas, a divertirse en otras partes. Cristianos con corazón de ateo, realmente no se han dejado encontrar con Cristo, que sí salió al encuentro de ellos, pero cambiaron de senda, y si en la actualidad niegan a Cristo Salvador, en la hora de la muerte, se encontrará con el demonio, que les arrastrarán hacia una desesperación espantosa.
 
Ya había comentado lo que suele suceder en algunos pasos, las irreverencias de quienes suelen llevarlo, siempre son mundanos, al menos en la población en que vivo, por su comportamiento de ateos  burlones, en el encuentro de Jesús con María, después de la resurrección. Llevan el paso de tal forma, que en más de una ocasión se les cayó la imagen no solamente una vez, sino dos, y podría ser que hasta tres veces, ya que cada cual zarandea brutalmente, o dan saltos sin sentido. No hay amor en la impiedad, no hay amor en la superficialidad. En otras localidades al parecer, también se le cayeron alguna imagen.
 
Los legionarios de Cristo, no tengo demasiado claro, cual es la intención que tienen, si es demostrar, presumir, cuando alza a Cristo crucificado por encima de sus cabezas, y canta que son los "novios de la muerte".
 
Pero leo en la Sagrada Escritura, que la muerte es enemiga (1Cor 15,26); la muerte ha sido vencida por Cristo. Para los que viven en Cristo Jesús, aunque mueran, su alma vive, su cuerpo sin vida, un día se reunirá con el alma. La penitencia es un remedio muy importante para que no acabemos en una segunda muerte. Los pecadores impenitentes, los mundanos no lo va a tener nada fácil cuando tengan que dejar esta vida presente, porque una vida sin Cristo,  sin oración, sin sacramentos, es una primera muerte, por el pecado mortal.
 
No somos novios de la muerte porque amamos la vida, y la misma Iglesia Santa y Católica, la defiende como una misión recibida por Cristo.
 
El tiempo lo necesitamos para vivir conforme la Voluntad de Dios, no hacer lo que queramos, porque en ese querer el alma se aleja de Dios, y el demonio enseguida lo atrapa para destrozarle con el pecado y la corrupción.
 
 No obstante, se ha conocido en noticias, que en más de un pregón de Semana Santa, que ha habido personas, que quería, pregonar el pecado de la impureza como un "derecho". Como también ha habido herejes y libertinos, que se empeñaban en dar clases de religión católica, esto es absurdo, no tiene sentido, es una corrupción muy profunda en el ser de esas personas.
 
Del mismo modo, el ateo no está preparado para llevar pasos de Semana Santa, pero como no hay cristianos devotos, sí, algunos hay, y tiene su mérito, porque viven todo el año muy unido a Cristo. Estos no los veo por aquí.
 
Veamos, aunque yo no se superado las clases de conducir, un profesor no puede aprobar al alumno, no puede darle el carnet, si no está preparado, para evitar males mayores. Hay quienes insisten en obtener el carnet de conducir, y se pasa tiempo preparándose. Pero yo en esto, nada de nada.
 
Y lo que quiero decir con esto, precisamente, una persona para dedicarse a un asunto de fe, en Semana Santa no tiene que vivir como ateo ni como mundano, sino que su vida es un caminar siempre hacia adelante, y salir de la corrupción del ateísmo, salir de la corrupción de la mundanidad para todos los cristianos. Cristianos que viven como paganos, están perdido.
 
Si todavía no se ha entendido esta pobre explicación, lo que quiero decir, es dejarse llevar por el Espíritu Santo. Sí, tanto para resumirlo. Pero un ateo, ni tampoco un cristiano mundano, ellos no se dejan educar por el Espíritu Santo de Dios, a no sea que comprendan y se conviertan, para que así, conozcan el verdadero sentido de la felicidad y libertad, por la Gracia de Dios.


lunes, 6 de abril de 2015

Reflexion: verdadera alegría del cristiano que sabe de Crito Resucitado

¿Es necesario cambiar el sentido de las homilías?

¿Debo ser un "cristiano olvidadizo?; es decir alejado de Cristo por as cosas de este mundo.
 
En primer lugar no pretendo dar lecciones de homilías, sino que esto es una  reflexión. Pues hay personas más autorizadas como Benedicto XVI, además, de San Agustín, San Alfonso María de Ligorio, San Antonio de Padua, y otros muchos, que bien ofrecieron al pueblo homilías no para entretener, sino para llevarlos a Dios.

miércoles, 18 de marzo de 2015

«Estad siempre alegres» (1 Ts 5,16-24)


Mis buenos hermanos, se insiste en “sonríe”, que todos deben sonreír, correcto pero falta detalles esenciales. Pero para que esto sea una realidad, el cristiano debe vivir conforme a la Voluntad de Dios, cuando está en gracia, en permanente amistad con Cristo, jamás descuidar la oración, y la verdadera devoción crecerá con mucha belleza. Porque el Espíritu de Dios embellece y rejuvenece la vida del alma. 
 
La Palabra de Dios nos invita a que nuestra alegría sea en el Señor, una vida de pureza, desterrar de nuestro corazón la mundanidad.  
 
Sonríe, pero, qué especie de miedo hay, conviértete al Señor, renuncia lo que al mundo le agrada, los eventos que tanto hacen “felices” a los que no quieren convertir su corazón a Dios, y hay que insistir en esto.  Si el alma se conforma con una felicidad temporal, cuando le llegue una adversidad, como una enfermedad, se acabó su sonrisa, porque nunca la tuvo, el pecado, el rechazo a Dios jamás hará sonreír a nadie, en todo caso, es apariencia.   
 
No nos olvidamos que estamos en tiempo de Cuaresma, es un tiempo para crecer en santidad, para meditar la Pasión de Cristo Jesús, estar siempre con Él, no dejándole solo. Jesús sufre, pues también suframos nosotros. Son muchos hermanos y hermanas nuestros que sufren persecuciones, desprecios, hasta la misma muerte, y tantas humillaciones. Lo cierto, que estos hechos no nos invita a que nuestra vida espiritual no se disipe, nuestra vida no debe dispensarse, somos del Señor y debemos permanecer en el Señor, pero a tiempo completo, sin volver la mirada a las mentiras del mundo.
 
 
Hermano, hermana, si tu ya te sabes que eres hijo, hija de Dios, que aprovecha tu tiempo para la oración, ¿de verdad te vale aquello que te dice tu prójimo, que sonrías? Si es el mismo Dios quien te hace feliz, pero el mundo, en que siempre, como más de uno hemos leído, incluso oído sobre el rostro avinagrado. ¿Acaso la vida de Gracia y amistad para con Dios, nos avinagra nuestra vida? Nada de eso, en el alma que es constante, fiel a Cristo, siempre va por el mundo, con esa alegría interior, ¡tiene a Cristo en su corazón!, ¡tiene gran devoción a la Santísima Bienaventurada Madre de Dios!
 
 
Los del mundo, sí, aprende a ser feliz, a sonreír. Como he referido, ellos, los que se inclinan al mundo, hará un esfuerzo por sonreír. Pero le sucede, como quien quiere hacer un castillo de papel en una zona donde hay fuerte viento. Pues allí, donde no se da acogida a la vida de Gracia, siempre hay tempestades, caen por suelo.

 
Aprovechemos también para orar mucho por España, pues hay muchos mal intencionados que quieren destruirla. Oremos por Europa y por el mundo entero.
 
Reflexionemos ahora, esta enseñanza maravillosa de la Palabra de Dios,