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sábado, 26 de noviembre de 2011

«Os digo que si éstos callan gritarán las piedras.» (Lc 19, 39)


San Agustín

San Agustín: «Uno debe decir la verdad, especialmente cuando una dificultad hace que mucho sea más urgente. Que lo comprenda el que pueda comprenderlo.
Guardémonos muy bien de que, guardando silencio por consideración a los que no sean capaces de comprenderlo, no sólo se frustre la verdad, sino que sean dejados en el error los que pudieran haber captado la verdad, escapando así de su error».  

Me viene al pensamiento aquello que dice Jesucristo: «El que no está conmigo está contra mí» (Lc 11, 14-23)

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Prisioneros de este mundo, hacia la cuesta abajo

El demonio engaña a todos los hijos e hijas de Dios, hace lo posible para apartarlos del camino de la salvación, a unos le tienta de una forma, a otro de otras. Cuando un alma se consagra al Señor, en la vida sacerdotal, o como religioso, necesita más poderosamente hacer más oración, porque la tentación en el sacerdote puede ser más fuerte que en el cristiano que no lo es, y que vive una vida, también con muchos y variados peligros para su alma.

La propuesta de que esas personas, "celibato opcional", "los sacerdotes casados pueden llevar más almas a Dios", lo que dicen es engañarse. Pues si han dejado de creer en el Evangelio con el resultado de haber perdido la fe, cuanto ni ellos mismos han querido perseverar en la Voluntad de Dios. No tiene sentido, piensan así, porque ya no tienen a Cristo.

sábado, 22 de octubre de 2011

No retiremos a Cristo de las calles

  Testimonio, muchas personas quieren reconocer a sacerdotes como servidores de Cristo

Una vez más se confirma, hay personas que desean reconocer a los que están al servicio de nuestro Señor Jesucristo como sacerdote. Estando comprando en el supermercado, un buen hombre se acerca a mí, y me pregunta si soy sacerdote, pues no escondí a Cristo, mi crucifijo a la vista de todos. Le dije que no era sacerdote, pues de serlo, yo llevaría la sotana puesta. Me respondía que es católico.

Efectivamente, los católicos buscan signos entre los que vivirmos nuestra fe católica.

Y precisamente, hace algunos años, un sacerdote lleno de amor de Cristo, hacía sus compras en otro supermercado, muy feliz con su sotana, y pagando a la cajera.

Hace pocos días, cuando yo iba por la calle, oí un comentario que un hombre le decía a otros, “aquel que ha pasado por aquí es cristiano, un católico”. 
Quien ve a un cristiano en la calle, tiene la necesidad de ver a Jesucristo nuestro Señor.
Si nuestro amor a Jesucristo es auténtico, no vamos a ser nosotros en retirarle de las calles, y donde vayamos debemos llevar la alegría de nuestro Señor Jesucristo a todos nuestros hermanos, porque queda confirmado que aún cuando estamos callado, con nuestra identidad cristiana, de hijos de la Santa Madre Iglesia Católica, estamos dando un testimonio, que no debe ser para nuestra gloria, sino por amor a Jesucristo.
Aquel hombre me decía que se alegra de que haya sacerdotes con sotana, pero a partir del Concilio Vaticano II la cosa cambió, el hombre se reconocía poco conocedor del Concilio, desconocía que incluso ya en el Concilio Vaticano I, había sacerdotes y religiosos, sin ánimo a la Santa Obediencia, como en la actualidad, que preferían más, y prefieren las vestiduras del siglo, es decir, de lo mundano. Pues sabemos que en todo tiempo, en ningún concilio se ha negado el cambio sobre las vestiduras. Pero adaptándose a los tiempos, es decir, las que hay para el verano y las que hay para el invierno, pero como quería Pablo VI, insistía repetidamente el Beato Juan Pablo II y en la actualidad se aprueba para los sacerdotes y religiosos, una vestimenta distinta a los de los seglares.
No debemos retirar a Crsto de las calles, incluso los que no somos sacerdotes, podemos distinguirnos como cristiano llevado un humilde crucifijo, y del mismo modo, toda nuestra conducta, pensamientos y obras debe ser conforme al Corazón de Jesús.

viernes, 7 de octubre de 2011

Beato Gil de Asís

Mis lecturas favoritas entre los libros de los santos y santa, es sobre la vida de la Familia Franciscana, en ellos encontramos formas de amar más el camino de la oración y la vida de santidad, franciscanos en sus diversificasas ramas de la Santa Iglesia Católica, los capuchinos, y el primero de los capuchinos es el Santo Pío de Pietrelcina.

De los libros de santos franciscanos, tengo aquí mismo, uno que hace algunos años compré,