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martes, 16 de julio de 2013

Descansar para el Señor / El más allá / Ángelus de Benedicto XVI

Continuando con el tema de las vacaciones, nos interesa mucho que no nos olvidemos de Nuestro Señor Jesucristo.
 
Se ha comentado la importancia de los buenos libros, en especial el Nuevo Testamento, todos los días debemos alimentar nuestro espíritu de la Palabra de Dios, meditarla con mucho atención, en nuestros pensamientos nada sucio debe corrompernos, la contaminación de la mundanidad, lejos de nosotros.
 
Dar un respiro a  nuestro espíritu, no debemos cansarnos con los juego y diversiones, esos entretenimientos que el mundo nos ofrece, pues es ocasión para dedicarnos al Señor, nunca a la vanidad que nos propone nuestro hombre viejo.

viernes, 5 de julio de 2013

Benedicto XVI: « En el mundo en que vivimos, es casi una necesidad fortalecer el cuerpo y el espíritu»

La perseverancia en la oración bien hecha ayuda a ser prudentes en las carreteras.

  • Benedicto XVI: « pidamos a la Virgen María que nos enseñe el secreto del silencio que se hace alabanza, del recogimiento que dispone a la meditación, y del amor a la naturaleza que se transforma en acción de gracias a Dios. Así podremos acoger más fácilmente en el corazón la luz de la Verdad y practicarla con libertad y amor. »
 
Hay personas que buscan disfrutar de unas vacaciones fuera del país, españoles ha habido que al ir a países conflictivos, y ejemplos hay, terminan que son atracados por los delincuentes, encarcelados por drogas, etc. Lo más grave, para añadir pecados mortales a sus propias vidas. Mueren en las carreteras.

Los hijos e hijas de la Santa Madre Iglesia Católica, los que van de vacaciones, no apartan sus pensamientos de Dios, ya conduciendo, o como pasajero en un coche, autobús, tren o avión, o barco, tiene presente en su corazón a Dios, pasan esos días de vacaciones, y no se olvidan de que Dios está presente. Saben aprovechar el tiempo. Allí donde han decidido establecer sus días de vacaciones, en un lugar tranquilo, sin ruido, pues es conveniente huir de las multitudes para encontrarse con Dios.

Si el cristiano se decide disfrutar de la playa o piscina, además de no poder poner atención a la oración, Satanás conseguirá hacerle caer en pecado con el pensamiento, la tentación de impureza, ¿cómo se puede no caer en el pecado impuro si no huye de la ocasión de peligro? ¿Cómo se puede poner la mano en una hoguera sin quemarse?

Por eso, la prudencia del cristiano, evita los lugares donde la iniquidad se hace notar. En piscina y playa, el cristiano no está dispuesto a pecar, pero Satanás, sí que lo está. Y por qué ese cristiano no ha huido de la ocasión peligrosa, termina por caer.

Si consideramos la oración del Padre Nuestro… dice: “No nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal.

Pues bien, ciertamente el Señor nos libra de caer en la tentación si nosotros huimos de toda ocasión peligrosa que pueda dañarnos el alma.

¿Pues de qué le sirve orar al cristiano, si luego vive como si Dios no existiera? Y por eso, son muchos cristianos que tienen muerte repentina, ya por culpa propia, sin tenerla en esa ocasión. Pero e diablo, no está dispuesto a que el cristiano muera en gracia de Dios, por eso les mueve su corazón a lo que no agrada a Dios, y aceptan.

La prudencia en nuestra vida es importante, la presencia de Dios en nuestro corazón, en nuestra ama, no podemos consentir que nuestro corazón ocupe cosas insignificantes y mundanas.

Las montañas es un buen lugar para encontrarnos con el Señor, una excursión, senderismo, aprovechando también que si caminamos, además del agua que debemos llevar en la mochila, no podemos olvidarnos de llevar la Santa Biblia, y recomiendo la versión de la Conferencia Episcopal Española o la que ha editado el Apostolado Mariano, Sevilla, se trata de la Sagrada Biblia de Monseñor Johann Straubinger, que también es muy recomendable por sus comentarios doctrinales : Sagrada Escritura  - Editorial Apostolado Mariano o aquí http://www.apostoladomariano.com/sagrada.htm 
 
No, no lo dejemos pasar, la Santa Biblia siempre debe estar presente cuando vayamos de vacaciones, en cualquier momento debemos buscar esa pureza inmaculada, que es la Palabra de Dios para nuestras vidas, un aire puro que cura nuestro corazón y nuestra alma.

Lo podemos leer en un lugar sombreado. La Palabra de Dios nos ayuda a relajarnos, pero solo, si estamos dispuesto a ser fiel a la voluntad de Dios. Ya que hay cristianos que nada más leer o escuchar la Palabra de Dios, no adelantan nada, porque su corazón se inclina hacia los eventos de la idolatría y la mundanidad del Maligno.

Puesto que queremos permanecer en Gracia de Dios, sería recomendable, que cada hora rezáramos un Padre Nuestro, Ave María y Gloria; cada media hora, un Credo, y nuestra vida cambiara, porque lo mundano ya habrá sido extinguido en nosotros, quedara fuera. Pero no nos dominará, porque la Gracia de Dios nos protegerá, y nuestra devoción a la Santísima Madre de Dios, nos ayudará también que cada vez que oremos el Santo Rosario, lo hagamos con verdadera devoción, sin atropello ni a la carrera.

En las carreteras, aunque una persona conduce con serenidad y paz, porque tiene presente a Dios, también puede librarse de una muerte repentina, de otros conductores que van conduciendo sin hacer casos a las señales de tráficos; no solamente se hace grave daño así mismo, pues deja claro que también hay inocentes que por culpa de esa imprudencia ajena, muere.

 

En la oración, quien reza a toda prisa, atropelladamente, es como quien camina por el borde de un precipicio con los ojos vendados. Y es no se centra en lo esencial, no pone atención a las palabras de la oración, es como si en un saco roto, se intentara llenar de trigo, pero que termina por perderse; no tiene sus pensamientos ni su corazón en Dios, es como el insensato que corre por la carretera, que no hace ningún caso.

La oración precipitada no ayuda a crecer la fe, sino a meterse más en la idolatría de las aficiones mundanas, todo lo que hace no es meritorio ante los ojos de Dios. 

 Nuestro amado Papa, emérito Benedicto XVI, sobre las vacaciones nos alertaba sobre cómo se ha de conducir por las carreteras. Con prudencia.
 
Cierto, no se puede conducir de cualquier manera, el conductor, si lleva un autobús, debe pensar en los pasajeros que lleva. Son muy tristes las noticias, de autobuses que llevando a niños terminaron en un grave accidente.
 
Ya había dicho en una reflexión anterior, que el alma no necesita llegar al agotamiento ¿como es posible?, muchas veces sucede así. Por el contrario, cuando vivimos en presencia de Dios, es decir, que siempre le tenemos presente, que no le damos la espalda, que no nos tapamos lo oídos, ni cerramos nuestros ojos. Pues existe una única manera de disfrutar de la vida, es viviendo en conformidad con la Voluntad de Dios, y amando intensamente a la Iglesia Católica, pues es por donde podemos encontrar a Jesucristo. Aunque ha sido el Señor quien nos ha encontrado, pues la obstinación de nuestros pecados nos apartan de Él. El Señor sabe que no deseamos continuar con la atadura de nuestros vicios y pecados, por eso ha venido, se ha acercado a nosotros, nos ha tendido su mano amorosa, nos ha enseñado el camino que es Él para llegar al Padre, mediante la Iglesia Católica. Cuando sabemos escuchar al Señor, aprendemos a ser prudentes en cualquier cosa que hagamos, pensemos.
 
Prudencia en las carreteras mis hermanos y hermanas. Voy a contaros algo que me sucedió hace años cuando iba en una excursión en un autobús. Aquel día, todos los compañeros, subimos para hacer una excursión, y visitar un museo. Los compañeros estaban muy contentos, aunque muy ruidosos, se quedaron en la parte de atrás del autobús, riendo a carcajadas. Los oía yo, que preferí sentarme en los asientos primeros, cerca del conductor. En esto, que veo que un camión, se desvía de su ruta, y directamente, se dirige para estrellarse contra el autobús. Al parecer el conductor del camión, en su cansancio se habría adormilado. El accidente estaba para producirse. Pero en el momento que me dirigí a los Sagrados Corazones de Jesús y María Santísima, el conductor del camión volvió en sí, y rectificó la ruta. Mientras el conductor del autobús, asustado, porque el choque iba a suceder, que ni siquiera pudo tocar el claxon para evitarlo. Pero una vez que el camionero, ya había pasado de largo, le dio por tocar el claxon repetidas veces, como enojándose con el camionero. Los compañeros al escuchar tanto estrépito, y supo del por qué de tanto claxon, empezaron a insultar al camionero. Yo di gracias a Dios, porque han sido los Corazones de Jesús y María Santísima, del que fuimos librado de un terrible accidente.
 
 
 Bien, a continuación podremos meditar estas palabras del Papa emérito, Benedicto XVI. Seguimos orando por él.


jueves, 27 de junio de 2013

Las vacaciones con Cristo Jesús

Sea por siempre bendita y alabada la Santísima Trinidad y la Bienaventurada Inmaculada Concepción de la Santísima Madre de Dios.
 
Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

 
 
En las vacaciones de verano, no conviene que uno se agote por el fuerte calor, el cansancio, pues las vacaciones están para darse un reposo corporal, no significa un agotamiento.
 
Para disfrutar de las vacaciones, nada mejor que permanecer en amistad y crecer en esta amistad con Dios. No se trata de disfrutar según la mundanidad, sino el pasar más tiempo con el Señor nuestro Dios.
 
Pues hay diferencia de cómo pasan las vacaciones los mundanos, que no se privan de lo terrenal, en comparación de los que están predestinados a la salvación eterna, que día a día se dedican a complacer a Dios nuestro amado Padre.

Podemos disfrutar de la compañía de Cristo Jesús, cuando acudimos a visitarle en el sagrario, o, teniendo un tiempo para retiro espiritual, oración, meditación interior, Ni siquiera la televisión es necesaria, a no sea que quiera informarse de noticias de la Santa Madre Iglesia Católica, escuchar al Papa. Pero también los Papas tienen vacaciones, aunque no su espíritu, que no cesa de crecer en amor a Dios, y oran por toda la humanidad.
 
En las vacaciones que en primer lugar lo dedicaremos al Señor, también hay tiempo para la familia, para las amistades sanas, conforme al Corazón divino de Dios. Disfrutar de la naturaleza, ya paseando, haciendo alguna actividad sana. Haciendo fotos, gravando videos para el recuerdo: "Mira, yo he estado en este lugar con mis amigos, amigas, hemos aprovechado el tiempo para la meditación, oración, lectura piadosa... Son muchas cosas buenas que se puede hacer, no consintiendo que el enemigo infernal ni su mundanidad, se metan por medio, que siempre lo estropea todo.
 
La ociosidad esta reconocida como enemiga del alma, no debemos descuidar la oración ni nuestro trato continuo con Cristo Jesús y María Santísima, tener a mano la Palabra de Dios, la Santa Biblia, algún libro de vida de santos, que los hay incluso en un solo tomo, a modo de resumen. La devoción del Santo Rosario, la Coronilla a la Divina Misericordia, etc. que nos ayuda a alimentar nuestra alma y corazón.
 
No lo olviden, en las vacaciones, a mi entender no se está permitido el agotamiento.
 
El gran Papa, emérito: Benedicto XVI, nos define como son las vacaciones de los hijos fieles de Dios.