miércoles, 14 de diciembre de 2011

La Nueva Evangelización

Son muchos años que estamos esperando la Nueva Evangelización, oramos por ello, incluso cuando hacemos grupos de oración, o en lo privado que sólo Dios ve. Y todos debemos continuar con perseverancia.

Somos muchos los hijos de la Santa Madre Iglesia Católica que deseamos esta Nueva Evangelización, pero desgraciadamente, podemos encontrarnos en algunas de nuestras ciudades que no están interesados por complacer a Cristo, no quieren identificarse con Él, sino con el mundo, ¡cuidado, no estoy juzgando a los sacerdotes, no es esta mi misión!, pero ellos deberían abrir su corazón a Cristo, animarse a observar las normas canónicas de la Santa Madre Iglesia Católica,


Para la nueva Evangelización, los Papas el beato Juan Pablo II y ahora nuestro amado Benedicto XVI, han explicado de qué forma debe ser. Por ejemplo, el sacerdote cuando se identifica con Cristo, viste como manda la Iglesia Católica, y del mismo modo deben obrar en todos los aspectos litúrgicos, siempre con obediencia, no hacer lo que la misión que tiene no les pide. Y precisamente, una de las cosas que la Iglesia pide a sacerdotes y religiosos, que se identifique con el mundo, es decir, cuando visten como láicos. Veamos, el sacerdotes se consagra a Cristo como sacerdote, en su ordenación no hacen las promesas con el vestuario seglar externo. Por eso no deben renunciar a su compromiso con Cristo.

Son muchísimos los cristianos que desean la Nueva Evangelización, los sacerdotes que visten como seglar, necesita ese espíritu de Cristo, que como seglar no pueden ofrecer, sino como verdadero sacerdote consagrado a Cristo obediente a la Iglesia. En ocasiones cuando uno va a Misa, hay incluso menos de diez o cinco personas, porque no ven en el sacerdote a Cristo. Por el contrario, cuando un sacerdote es  fiel a Cristo, viste como es debido, y honra los momentos de la Sagrada Liturgia, el número de las personas que acuden es mucho mayor.

Hay personas que a veces por el horario de trabajo, no pueden acudir a Misa donde haya un buen sacerdote que se asemeja a Cristo, y tiene que acudir, donde el sacerdote los acostumbran a que hagan lo que la Santa Madre Iglesia no enseña, y sin darse cuenta pierden la fe, porque ya pierden el remordimiento de conciencia, cuando aumenta el número de las veces que coge la Comunión con la mano, y la moja, y esta forma no está relacianada con la Nueva Evangelización.

La Iglesia no interrumpe la Nueva Evangelización, pero sí lo hace aquellos que mienten a Dios, que habían prometido ser perfectos, y luego olvidan las promesas para entretenerse por ejemplo, en llewnar su vida, su corazón viendo un encuentro de fútbol. Hermanos, no aumentemos los sufrimientos a nuestro Señor Jesucristo por tantas infidelidades y traiciones, no hagamos eso, hermanos sacerdotes y religiosos.

La misión del sacerdote es la de Cristo con el Padre celestial, los sacerdotes no se pertenecen así mismo sino a Cristo y a la Iglesia Católica. Oh, si se dedicaran a meditar las enseñanzas del Papa Benedicto XVI como hacen los auténticos sacerdotes, que estos sí que son instrumentos verdaderos de Dios, y siempre están promoviendo el Evangelio, con el Espíritu de Cristo, una vida llena de Dios, para nuestro bien.

Algunos hablan con tanta ligereza por sus convicciones superficiales, que me han llegado a decir, por ejemplo, "El hábito no hace al monje", dejando claro que su intención es identificarse con este mundo, no con lo que enseña la Iglesia Católica, eso ya es una obsesión enfermiza. Cuando no hay Obediencia a la Iglesia Católica ni perseverancia en la vocación, convierten sus propios errores como su "doctrina propia de los infieles" que no quieren amar a Cristo. No están por la labor de pasar más allá de lo que dice, por una parte se reconoce las maravillas de la Evangelización, pero, sin la Santa Obediencia.

Doy gracias a Dios que los buenos sacerdotes que existen también en número importante, pero no siempre están en nuestras ciudades, ellos atraen almas para Cristo, no los alejan ni los engañan, sino que obran con verdad, precisamente porque llevan a Cristo en su propia vida, en sus palabras, en su corazón, en su alma.

Siempre que aparecía un nuevo documento de la Iglesia, del Papa en defensa de la Sagrada Eucaristía, no me he llegado a equivocar de que hay sacerdotes, que no iban a ponerlo en práctica, y la situación en esta conducta rebelde y desobediente, hace que algunos, ya falten gravísimanente el respeto a Cristo Jesús, han dejado de creer en la presencia Real de Dios en la Sagrada Eucaristía. Están más pendientes del móvil cuando suena, que por atender a los asuntos del Señor.

Necesitamos la Nueva Evangelización, sí, pero nuevos y probados sacerdotes, virtuosos y dignos de Cristo, que no le ofendan sino que lo amen con toda su alma y con todo su ser.

Los lobos con piel de ovejas, los malos pastores como enseñan los Santos Padres de la Iglesia Católica están haciendo un gran daño al Pueblo de Dios.  Los que no quieren revestirse de Cristo no nos ayudan por el camino de la salvación eterna.

La secularización es opuesto a la Evangelizáción, es la pérdida de la fe y de la inteligencia.  Por tanto, ya no encuentra los valores del Evangelio de Cristo,,


Para saber más:

 
 



La nueva evangelización



Joseph Ratzinger

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