La oración es necesaria para saber vivir en la caridad, en el respeto cristiano, nos ayuda a superar adversidades, a no caer en la desesperación, en perdonar inmediatamente cuando alguien nos ofende. Un perdón y olvido en su totalidad, sin recordar las causas del mal entendido por ejemplo.
¿Cuáles son las causas de que nuestras oraciones son imperfectas? El hombre viejo que no quiere que seamos libres, sino que en la esclavitud nos arrastra hacia otros caminos que no llevan a Dios.
Es preciso orar, desear que nuestras oraciones sean acogidas por la misericordia de Dios, entonces podremos seguir adelante en el camino de la santidad. Un alma que ora a Dios, pero luego se complace en las cosas terrenales, está dando marcha atrás del camino de la santidad. En la oración debemos perseverar constantemente en el fiel cumplimiento de la Voluntad de Dios.
La medida de nuestras oraciones debe ser la de Jesucrsito nuestro Señor, y de la Santísima Madre de Dios, con ellos aprenderemos, a ser verdaderos adoradores del Señor, también nos encaminará dándonos facilidades para ir educando nuestro corazón hacia los Sagrados Corazones de Jesús y María, la experiencia de los Santos Padres de la Iglesia Católica, y entre ellos tenemos al Papa Benedicto XVI, que comparte con nosotros sus conocimientos, para que podamos ser santos.
¿Cuáles son las causas de que nuestras oraciones son imperfectas? El hombre viejo que no quiere que seamos libres, sino que en la esclavitud nos arrastra hacia otros caminos que no llevan a Dios.
Es preciso orar, desear que nuestras oraciones sean acogidas por la misericordia de Dios, entonces podremos seguir adelante en el camino de la santidad. Un alma que ora a Dios, pero luego se complace en las cosas terrenales, está dando marcha atrás del camino de la santidad. En la oración debemos perseverar constantemente en el fiel cumplimiento de la Voluntad de Dios.

La medida de nuestras oraciones debe ser la de Jesucrsito nuestro Señor, y de la Santísima Madre de Dios, con ellos aprenderemos, a ser verdaderos adoradores del Señor, también nos encaminará dándonos facilidades para ir educando nuestro corazón hacia los Sagrados Corazones de Jesús y María, la experiencia de los Santos Padres de la Iglesia Católica, y entre ellos tenemos al Papa Benedicto XVI, que comparte con nosotros sus conocimientos, para que podamos ser santos.