La nueva Evangelización tiene que ser totalmente espiritual, y lo vemos cuando leemos y meditamos los documentos del Sagrado Concilio Vaticano II, pero los corazones que no se familiarizan con la vida de oración, entienden la “Nueva Evangelización” con un “espíritu” que no procede del Espíritu Santo. Y eso que me refiero es otro de los temas.